Los equipos de selección leen cientos de currículums generados con la misma herramienta, con las mismas frases ("profesional proactivo y orientado a resultados") repetidas de candidato en candidato. La IA puede ayudarte de verdad a mejorar un CV, pero solo si la usas para pulir información concreta que tú aportas, no para inventar generalidades desde cero.
El error más común: pedirle que empiece desde cero
Pedir "escribe un CV para un puesto de marketing" produce, casi siempre, un texto genérico que podría describir a cualquiera. El resultado mejora radicalmente si primero le das los datos reales —tareas concretas, cifras, herramientas que usaste— y le pides que te ayude a expresarlos con más claridad e impacto, no que se los invente.
Cómo darle el contexto correcto
Antes de pedir una redacción, reúne para cada puesto anterior: qué hacías día a día, un resultado medible si lo tienes (aunque sea aproximado), y qué herramientas o procesos manejabas. Un prompt útil se parece a esto: "Tengo esta descripción de mi puesto anterior: [pegar]. Ayúdame a convertirla en 3 líneas para un CV, con verbos de acción y sin frases genéricas como 'orientado a resultados'."
Cifras: mejor aproximadas que ausentes
"Gestioné el inventario de la tienda" dice mucho menos que "gestioné un inventario de unas 400 referencias y reduje las roturas de stock". Si no tienes la cifra exacta, una aproximación honesta ("aproximadamente", "en torno a") sigue siendo mucho más creíble y específica que no incluir ningún número. Pide a la IA que te ayude a identificar en qué frases de tu experiencia podrías añadir una cifra, aunque sea estimada.
Adaptar el CV a cada oferta sin reescribirlo entero
Pegar la descripción de la oferta y pedir "qué tres palabras clave de esta oferta debería asegurarme de que aparecen en mi CV, de las que ya reflejan experiencia real que tengo" es un uso mucho más preciso que pedir una reescritura completa cada vez. Muchos sistemas de seguimiento de candidatos (ATS) buscan coincidencias de palabras clave literales, así que esta comprobación tiene un valor práctico concreto, no solo estético.
Frases que un reclutador reconoce al instante como generadas sin revisar
- "Profesional proactivo, comprometido y orientado a resultados" (sin ningún dato que lo respalde).
- "Gran capacidad de trabajo en equipo y comunicación" como única descripción de una responsabilidad de gestión.
- Listas de "habilidades blandas" genéricas que aparecen igual en decenas de CVs del mismo proceso de selección.
Si una frase de tu CV podría aparecer, sin cambiar una palabra, en el CV de cualquier otra persona de tu sector, probablemente no está aportando información real.
La carta de presentación: el mismo principio
El error más frecuente en cartas de presentación generadas con IA es no mencionar nada específico de la empresa a la que se aplica. Antes de pedir la redacción, incluye en el prompt un dato concreto sobre la empresa o el puesto (un proyecto reciente, algo de su web, una razón real por la que te interesa) para que el resultado no sea intercambiable con el de cualquier otra solicitud.
Usada así, la IA no sustituye tu experiencia: te ayuda a comunicarla con más claridad de la que tendrías escribiendo bajo presión un domingo por la noche antes de una fecha límite.